Muchos trabajamos con el ordenador. ¿Y cuántos nos quejamos de la incomodidad que esto nos causa? Dolor de espalda o fatiga visual: el trabajo digital se ha convertido en sinónimo de incomodidad. Sin embargo, unas sencillas reglas pueden remediar esta situación o, al menos, reducir sus efectos en la salud.
Primero, asegúrate de configurar el ordenador correctamente. Puede parecer obvio, pero la configuración incorrecta de la pantalla es la que causa la fatiga visual. Idealmente, coloca la pantalla a una distancia de 50 a 70 cm de los ojos. Colocar la parte superior de la pantalla a la altura de los ojos también contribuye a tu comodidad visual. Recuerda ajustar el brillo de la pantalla, evitar la luz solar directa y asegurarte de que la habitación esté bien iluminada.
La silla, por su parte, es fundamental para la espalda, así como para todo el esqueleto y los músculos. Al trabajar durante horas sentado, es inevitable sentir molestias en los músculos del cuello, los hombros y la espalda. Usar una silla cómoda es, sin duda, una ventaja para aliviar estos síntomas. Existen sillas ergonómicas, algunas con soporte lumbar, pero para encontrar la silla que mejor se adapte a tu problema de espalda, primero debes probarla. En resumen, si no puedes elegir una silla, asegúrate de sentarte correctamente, con las rodillas a la altura de las caderas, y usa un reposapiés si eres de baja estatura.
Para evitar trastornos musculoesqueléticos en dedos, muñecas y brazos, coloque el teclado y el ratón a 10-15 cm del borde de la mesa e intente trabajar con los codos en ángulo recto, evitando doblar las muñecas. Los teclados y ratones están repletos de gérmenes: límpielos con regularidad si puede; de ??lo contrario, lávese bien las manos.
Sobre todo, recuerde tomar descansos al menos cada dos horas. Incluso los descansos cortos previenen dolores de cabeza y fatiga visual. Algunos ejercicios físicos, como estiramientos e incluso ejercicios oculares, ayudan a reducir los efectos negativos del trabajo prolongado con el ordenador. Por último, intente eliminar los factores estresantes. Es más fácil decirlo que hacerlo, por supuesto, pero el estrés es un factor importante que contribuye al desarrollo de trastornos musculoesqueléticos.
En resumen, relájese y siga estos consejos. Su espalda, ojos y articulaciones se lo agradecerán.
Antoine PANAITE
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